Entrevista Lizz Hall

AECOP: ¿Podría darnos una idea de los puntos que va a presentar en la conferencia?

LIZZ: En estos tiempos de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, un enfoque de coachingtradicional basado en el «crece, crece, crece» y en el «más, más, más» no siempre es adecuado. Una práctica de coaching ejecutivo que se base en la concienciación y que recurra a ella en el momento oportuno, ofrece muchos más beneficios tanto para el coach como para el cliente y para el sistema en general. La concienciación puede ayudar a los ejecutivos a gestionar el estrés, a ser más resistentes y a tener más recursos, pero también a desarrollar la inteligencia emocional, la ética, los valores y a sentirse cómodos con lo desconocido en un momento determinado. Al coach, la concienciación le ayuda a estar más presente, a ser más intuitivo y emocionalmente inteligente, y le proporciona los recursos para plantear retos a los clientes donde más los necesitan. Desde un sentido práctico, hay muchas maneras en las que un coach puede basar su estrategia de coaching ejecutivo, algo que también exploraré durante mi ponencia.

AECOP: ¿Qué papel desempeña el coach en un mundo conectado virtualmente?

LIZZ: Aquellos coaches que están al día con las nuevas tecnologías y aprovechan al máximo todo lo que éstas ofrecen, son capaces de atender a sus clientes de un modo inmediato, sin tener que recurrir únicamente a las sesiones cara a cara; por ejemplo, pueden ofrecer sesiones breves de coaching a través de Facetime o Skype antes de que el cliente acuda a una presentación importante, o pueden ofrecer sesiones en diversas ubicaciones geográficas. Conozco a coaches cuyos clientes se encuentran en zonas catastróficas, por ejemplo, y para ellos el uso de la tecnología es algo indispensable. Creo que a veces, a los coaches, nos cuesta un poco aprovechar todo el potencial de las nuevas tecnologías. Según un estudio de la Federación Internacional de Coaching (ICF), loscoaches suelen ser mujeres de unos 50 años, un grupo que no necesariamente siente una atracción particular hacia las nuevas tecnologías, lo cual es una lástima. Si se aprovechan todas las oportunidades que ofrecen las redes sociales, los podcasts y las diferentes herramientas electrónicas, el coaching puede tener un gran alcance.

Por otro lado, aunque opino que el coaching virtual puede ser muy efectivo y que los coachesdeberían incorporar más la tecnología en su práctica, también creo que los coaches pueden ofrecer una especie de antídoto a esa constante demanda virtual del mundo actual, donde todo va deprisa. Este es el caso, especialmente, en las generaciones más jóvenes, para quienes puede resultar muy fácil desarrollar una adicción a la comunicación rápida y breve, a través de las redes sociales, por ejemplo. El coaching puede ofrecer a la gente un espacio contrapuesto a ese mundo virtual; un espacio donde el cliente puede desconectar y reflexionar profundamente en un espacio co-creado, donde poder poner en práctica la concienciación.

 

AECOP:¿Cómo predice que será el coaching dentro de diez años?

LIZZ: Predigo un aumento aún mayor del coaching de equipos, a medida que los coaches se vuelven más capacitados para ello. Aún hoy queda un largo camino por recorrer y hay demasiados coaches que opinan que su experiencia en coaching individual será transferible a las dinámicas de equipo.

Predigo todavía más coaching interno y que los directivos pondrán en práctica ciertos estilos de coaching.

Predigo que la neurociencia informará más sobre la práctica del coaching y ayudará a los coaches a recurrir más a las pruebas documentales para justificar el coaching, así como a tomar decisiones sobre qué hacer con sus clientes.

Predigo que la concienciación y la compasión serán componentes esenciales de muchos programas de formación y de prácticas de coaching. Ya en 2013 predije en mi libro «Mindful Coaching» que íbamos a ver, a corto plazo, un desarrollo en el coaching centrado en la terapia de la compasión («Compassion Focused Therapy», Gilbert et al), y ya ha comenzado (Palmer, otros y yo en nuestro próximo libro). Personalmente, yo cada vez recurro más a la concienciación y a la compasión y hablo de ellas en mis sesiones de coaching.

Predigo que los límites entre coaching y terapia en ciertas esferas, y entre coaching y consultoría en otras, se difuminarán todavía más.

La conferencia de Lizz Hall en el IV Congreso Aecop se celebrará el día 20 de febrero a las 9:30. Cita imprescindible. Nos vemos en Madrid.